Muy buenas.
Hoy quiero ofreceros mis conclusiones e impresiones de cómo han sido mi primera masterclass y mi primera ponencia.
Quiero hablaros de lo que ha estado mal y por tanto hay que cambiar y mejorar. Y de lo que ha estado bien y funciona, para seguir trabajando en esa línea.

Pero antes, decir que me ha gustado mucho vivir esta experiencia. Que con 23 años poder tener la oportunidad de dar varias masterclass en ADE (en la que es mi carrera), en la Universidad de Alicante, y en la que hacía solo unos meses era yo el alumno y no el «profesor», así como impartir una ponencia también en la UA, es todo un honor, pero que la iniciativa de uno mismo tiene mucho que ver. La necesidad de movernos y crear nuestras propias oportunidades son las que nos reportarán resultados.
Qué no hay que hacer en una charla o ponencia:
No tener contacto visual con el público.
Al ser la primera vez que daba una ponencia, no me he fijado tanto en este aspecto que es fundamental y quizá por los nervios, he mirado y he estado más pendiente de mi presentación que de las personas. Fallo gordo, aunque perdonable por ser la primera vez.
La presentación está para aportar información y como guía para la audiencia, pero el contenido lo tiene el ponente y tiene que expresarlo hacia afuera, es decir, hacia y para las personas.
Por eso, es muy importante conectar con la gente mirándoles e interactuando con ellos.
Qué hay que hacer en una charla o ponencia:
Por otro lado, lo que sí he hecho bien y sé que ha funcionado muy bien es poner ejemplos, ejemplos reales y muy visuales que prácticamente no han necesitado más argumentación que la de su propia muestra.
He elegido, tanto para las masterclass como para la ponencia un buen número de ejemplos, tanto a nivel de imagen como de vídeo, que me han servido para dos cosas. La primera aportar un contenido más dinámico y potente que un simple discurso. De esa forma no se hace tan pesado y ayuda a mantener el interés del público, que le sirve para descansar de la charla y se centra en el vídeo o imagen y luego vuelve a conectar con más ganas con la explicación, que viene unida a ese vídeo o imagen.
La segunda es que si es realmente un buen ejemplo, impactará considerablemente en la audiencia y lo recordarán, haciendo que también recuerden tu discurso o ponencia, o al menos al ponente en cuestión, lo cual es muy positivo.
También sirve lanzar preguntas al público y hacerles partícipes. Sirve para mantener su concentración en la charla, evitar que se distraigan y que aumenten sus ganas de seguir escuchando y participando.
En mi caso, lancé varias preguntas al empezar, y luego otra a la mitad de la masterclass.
He de decir, que con la masterclass sí que supe interactuar más con la gente y les miraba más, lo que verdaderamente he visto que es muy necesario.
Espero conseguir hacerlo mejor con las 5 masterclass que aún me quedan y para todas aquellas nuevas oportunidades que puedan ir saliendo.
Y espero que a ti te sirvan mis consejos, si es que aún no has tenido oportunidad de dar alguna ponencia, charla o clase para que lo puedas hacer bien la primera vez. Aunque si fallas, sabes que eso es bueno, siempre que rectifiques y aprendas de ese error. Porque cometer errores no es lo malo, sino el no intentarlo o buscar la oportunidad. Si has dado el primer paso, eso es lo que vale. Y si cometes fallos, averigua dónde y por qué se han producido y resuélvelos para la próxima vez.
Un saludo