¿Y si no funciona?

Funcionará

¿Y si no funciona? Y si… Y si…

¿Y si sí que funciona?

La mayoría de personas abandonan sus sueños o proyectos por miedo a fallar.

De esa frase puedo extraer dos cosas:

La primera, es que si no lo haces, si no lo intentas, es cuando verdaderamente estás fallando con tu cometido. Porque es aquí cuando el resultado verdaderamente lo conoces y no es incierto, y este es, que no pasa absolutamente nada. Y esto es así porque no has hecho nada para que sucediera lo contrario, ni bueno ni malo, nada.

La segunda, es que hasta fallando sacamos aspectos positivos. Entraremos en un proceso nuevo de aprendizaje, aquel que sólo se obtiene precisamente haciendo eso, fallando. Porque cuando fallamos estamos obligados a volverlo a intentar pero cambiando las cosas, y aprendemos a movernos entre esos márgenes, entre esas desviaciones, hasta conseguir ser más precisos.

Por tanto, la conclusión de esta reflexión es simple. Hay que hacer cosas para que sucedan cosas.  El resultado que se obtenga de ellas es incierto, pero moldeable, ya que hay una vinculación directa entre hacer más y trabajar más, y que el resultado sea positivo y favorable.

Tenemos que ser conscientes de ello. Así que, ¿Y si lo intentas? Funciona.