Constancia y determinación

constancia

Las cosas no suelen suceder porque sí. Generalmente ocurren por algún motivo en el que en muchos casos nosotros mismos tenemos mucho que ver (aunque en un gran número de veces seamos inconscientes de ello).

Hoy quiero hablarte de lo que supone la  determinación, constancia, esfuerzo diario, estrategias, objetivos, misión, visión, puesta en marcha, comunicación, visibilidad, generosidad, etc.

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Si andas un poco perdido en cuestión laboral (o de negocios), es realmente importante que empieces con un papel en blanco, sobre la mesa, y un boli.

Anota en qué situación estás, y a cuál te gustaría llegar. Es decir, determinar cuál es tu misión (el ahora) y visión (a medio/largo plazo).

En base a la visión, define objetivos a los que quieras llegar y poder cumplir. (Estos tienen que ser realistas, pero no por ello tienes que apuntar bajo)

Para ello, es necesario que planifiques una estrategia que te servirá en parte para alcanzar los objetivos marcados.

Una vez que tengas todo esto, empieza desde ya (puesta en marcha) a ejecutar la estrategia y analiza y comprueba cómo se van desarrollando las cosas y los acontecimientos.

Es muy importante una vez que hayas empezado con tu propósito en dar visibilidad a lo que estás haciendo. Comunica.

Las redes sociales y la web social pueden ser un gran aliado en esta partida (siempre que también tengas una estrategia online y hayas establecido previamente cuáles van a ser tus objetivos en esta materia).

Llegados a este punto es conveniente que contactes con gente. Busca aliados con los que compartir tus objetivos y hazlos suyos también. De esa forma darán lo mejor de sí por una causa común.

Eso sí, no todo el mundo vale. Así es que lo mejor es que analices quiénes te pueden aportar más pasión, ilusión, ganas, esfuerzo y trabajo y elígelos a ellos.

Cuando tengas todo esto, mira de nuevo el papel blanco con el que empezaste y observa si se han producido desviaciones en los objetivos que te marcaste. Seguramente sí. Por tanto, intenta saber el por qué se han producido, y cómo se pueden subsanar y corregir.

Ah, se me olvidaba, aunque creo que ya lo darás por hecho.

Desde que empiezas sobre la mesa con el papel y el boli, empieza el verdadero trabajo. Un trabajo que tiene que ser diario, constante y determinante si verdaderamente quieres llegar a donde te propusiste.