Autoconfianza: la confianza en uno mismo

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En este artículo quiero hablarte de la autoconfianza y de cómo tener confianza en uno mismo para poder realizar cualquier cosa, llegar a donde quieras llegar y conseguir lo que quieras conseguir.

Qué es la autoconfianza

La autoconfianza es la confianza en uno mismo. Es creer y saber que somos capaces de lo que nos propongamos.

Parece algo obvio y fácil, sin embargo, no lo es. Muchas personas no tienen confianza en sí mismos y eso les imposibilita a realizar muchas acciones.

 icon-check Cómo tener confianza en uno mismo

A continuación, te quiero mostrar algunos consejos o tips que ayudan a ganar seguridad y confianza en uno mismo. Eso sí, son acciones y ejercicios que constantemente tenemos que hacer. La confianza no se gana en un instante y tampoco dura eternamente. Aún siendo una persona con autoconfianza, hay momentos en los que esta la perdemos bien por tener un mal día, bien por no haber conseguido el objetivo deseado, porque nos encontramos en un estado sentimental o emocional negativo y todo esto merma directamente la confianza.

Por tanto, es necesario que empieces a realizar y a poner en práctica los siguientes puntos hasta que los conviertas en un hábito interiorizado y que no te suponga ningún esfuerzo realizarlo:

Ser atrevido

Uno de los aspectos más importantes para ganar autoconfianza es ser atrevido. Las personas atrevidas no son mejores ni poseen más habilidades y cualidades que las que no lo son. Simplemente se atreven a desempeñar tareas y acciones sin saber cuál va a ser el resultado.

Eso sí, cuando haces, obtienes un resultado. Este puede ser positivo o negativo. Si es positivo, te habrás dado cuenta de que eres bueno haciendo eso. Por tanto el atrevimiento te ha permitido conocer una habilidad que puede que no supieras que tenías y eso te aporta y genera confianza en tu vida.

Si lo haces y el resultado es negativo, tienes que analizar por qué no ha salido bien y buscar soluciones para darle la vuelta a la situación. Este aprendizaje te va a ayudar a conocerte mejor a ti mismo como persona y a localizar habilidades que de nuevo no pensabas que tenías. Después, tienes que volver a intentarlo de forma diferente hasta que lo consigas. En este proceso y en el resultado positivo final vas a generar autoconfianza. Además de que vas a hacer mejor las cosas y vas a saber cómo tienes que realizar las siguientes.

Abrazar la incertidumbre

Ligado al punto anterior pero no igual. Cuando digo “abrazar la incertidumbre” me refiero a hacer cosas que en absoluto estamos seguros. No hay nada que nos diga que lo podemos hacer o que lo vamos a conseguir. Pero tampoco hay nada que nos diga lo contrario, por lo que está en nuestras manos hacerlo y conseguirlo.

Cuando eres atrevido y no tienes miedo a la incertidumbre, tu nivel de confianza aumenta. Entre otras cosas, porque no esperas conseguir nada a la primera de cambio, algo que si sucede (como es lo más probable),  no te supondrá un problema de confianza o de autoestima, porque ya estabas preparado para ello.

Si aprendes a trabajar y a vivir de este modo, los cambios que te vengan no te afectarán de forma negativa ni te causarán un importante impacto.

Esto no quiere decir tampoco que vivir o trabajar en incertidumbre significa que no sabes lo que vas a hacer mañana porque no te esfuerzas en tu puesto de trabajo y estás en la cuerda floja o porque no eres dueño de tu vida ni de tus actos. Sino todo lo contrario, tienes que tener las riendas y una vez estés seguro de ello, dejarte llevar, ser flexible, pero siempre con un objetivo, con unas metas, con una estrategia, con un rumbo, con una ilusión, con un foco, con un plan.

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Ser optimista y positivo

Otro punto importante es tener la capacidad de ser optimista y positivo, esto quiere decir, ver las cosas con una perspectiva de que si algo puede salir bien, saldrá bien. Si algo tiene solución, para qué preocuparse. Y si no la tiene, para qué preocuparse.

Vale, esta frase es muy de color de rosa y muy bonita de decir, pero muy jodida de aplicar. Ni yo mismo me la creo o aplico. Y si tú lo haces y lo consigues, por favor, ponte en contacto conmigo y enséñame.

Pero lo que te quiero decir, es que siempre intentes ver el lado positivo de las cosas o analizar la situación.

Haz esta reflexión, si por regla general eres una persona negativa, que ve siempre las cosas por el lado malo, cuando vayas a realizar una nueva acción, no te vas a atrever a hacerla porque tu mente está pensando que no lo vas a conseguir y tus interpretaciones internas ya están condicionadas. Por tanto, no vas a poder abrazar la incertidumbre porque eso te genera miedo y por tanto, tu confianza se ve fuertemente mermada. Sin embargo, si eres una persona positiva y optimista, vas a pensar que lo vas a hacer bien, o al menos, que lo vas a hacer lo mejor posible. Ya de entrada, esta condición te favorece para querer intentarlo, a atreverte y a no tener miedo a la incertidumbre. Y además, a ser más objetivo con el resultado.

Fijar objetivos y micro objetivos

Algo necesario para crecer día a día es la fijación de objetivos. Si no hay una meta a la que llegar, es imposible avanzar porque nunca vas a ir en dirección correcta. Y en caso de que lo fueras, tendrías inseguridad, incertidumbre y desconfianza en que fueras por el camino correcto, algo que te haría dudar y dar media vuelta.

Por tanto, fija tus objetivos. En base a ellos, crea un plan de ruta, es decir, una estrategia y unas acciones que ejecutar (tácticas) que te ayudarán a llegar hasta la meta.

Generalmente no es fácil ni rápido llegar a ella, y en el camino nos encontramos muchas trabas y piedras, algo que merma la confianza. Para luchar contra ello, es importante segmentar esos objetivos en micro objetivos, es decir, objetivos más pequeños, más fáciles de conseguir y más cercanos en el tiempo.

Conseguir estos micro objetivos nos aporta aliento y confianza porque sabemos que estamos más cerca de nuestra meta. Al conseguir un micro objetivo nuestra confianza aumenta y nos vemos más preparados para ir a por el siguiente micro objetivo. Como nuestra confianza ha aumentado, conseguimos más rápido y fácil el segundo micro objetivo, lo que nos proporciona otro incremento de confianza, y así sucesivamente.

Si en nuestra vida tenemos varios objetivos (profesionales, personales, sociales, etc) y en cada uno de ellos fijamos micro objetivos que vamos cumpliendo todos los días, nuestro nivel de autoconfianza se dispara, y en caso de fallar en alguno, no nos afecta en gran medida porque estamos respaldados por los éxitos de los otros.

Buscar la validación de personas

Este punto es un tanto arriesgado y un arma de doble filo, pero necesario.

Todos necesitamos la validación de las personas, al menos de las más queridas y más cercanas, o a las que más impactamos.

Pongo un ejemplo: si das una charla, y varias personas acuden a ti a decirte que lo has hecho muy bien, que les ha gustado mucho, esto es un chute de adrenalina para nuestra autoestima y confianza.

Cuando sucede esto, en vez de inflarnos como un pavo lo que tenemos que preguntarles es qué es lo que les ha gustado de la charla, qué aspectos son los que más le han llamado la atención y por lo que han venido a decirnos que les ha encantado.

Cuando llevamos a cabo este ejercicio, estamos siendo objetivos y analistas, y esto nos permite saber qué hacemos bien y qué hacemos mal, para poder trabajar en ello.

Ahora bien, como decía al principio de este punto, hay que llevar mucho cuidado, porque generalmente vamos a tener más comentarios negativos y normalmente de gente que en realidad o no nos conoce o no es subjetiva en el tema.

Incluso muchas veces nuestros propios amigos o familiares más cercanos son los que nos ponen barreras y muros diciendo que no lo vamos a conseguir, que no hagamos tal cosa porque vamos a fracasar.

Esto lo dicen porque ellos no se han atrevido a hacerlo y piensan que a nosotros nos va a pasar lo mismo y por eso nos advierten. ¡Cuidado, no les hagas caso a menos que te lo puedan demostrar y sean realmente objetivos!

Por tanto, en el inicio, quédate con los comentarios positivos que te van a ayudar a ganar y a sumar confianza.

Analizar lo conseguido hasta ahora

Otro punto super importante es tomar conciencia de lo que has conseguido hasta el momento. Muchas veces nos obcecamos con alcanzar metas y sueños que nos impiden ver lo que tenemos en el presente, cosas reales (puede que sueños ya cumplidos) pero que no valoramos o no somos conscientes.

Para serlo, es necesario pararte a analizar todo lo que tienes actualmente. Mirar con retrospectiva un tiempo atrás y pensar qué buscabas o qué esperabas en aquel entonces en lo que hoy en día es el presente. Seguramente hayas conseguido cosas, otras estén en proceso y otras no, pero de eso se trata, de ser analítico.

Cuando hagas este ejercicio, descubrirás que has conseguido cosas que antes parecían difíciles de conseguir (acabar una carrera, encontrar una pareja, adelgazar, aprender cosas nuevas, ayudar a los demás, etc.).

Esto te tiene que servir como estímulo e impulso para saber que eres capaz de conseguir objetivos y que por tanto, tienes que seguir peleando por ello.

Valorar lo que haces

Otro de los grandes problemas con la autoestima es pensar que los demás son mejores que nosotros porque hacen más cosas y encima las hacen mejor. Este pensamiento nos lleva directamente a sentirnos más pequeños como persona de lo que en realidad somos y a creer que no sabemos hacer bien nada.

Para solucionarlo, haz la lectura siguiente: Piensa en las cosas que se te dan bien hacer, desde ayudar a los demás, a cocinar, a hacer reír al prójimo, a organizar a la gente, a enseñar, etc. Te vas a dar cuenta que todas estas acciones que posiblemente pasabas por alto porque estabas inmerso en otras cosas, te hacen ser mejor y bueno, y tienes habilidades que puedes potenciar aún más. Muchas veces tus habilidades y aptitudes pueden “estar ocultas” para ti mismo, porque no te das cuenta.

Cuando descubras esto, mira a tu alrededor y compárate con otras personas (puede incluso con aquellos a los que admirabas para otra cosa) y analiza si ellas saben hacer esto tan bien como lo haces tú. Vas a ver que no. Por lo que en estas tareas tú posees unas habilidades que los demás no tienen. Tú consigues hacer mejor estas cosas.

Esto ayuda a aumentar la autoestima y la confianza en ti mismo. 

Siente y aplica en el Momentum

El momentum es ese instante en el que todo fluye, en el que sientes que las cosas salen de dentro de tí de una forma inconsciente guiadas por algo o alguien y que tienen un resultado excepcional.

Cuando alcanzas este estado, este “momento”, aprovéchalo y déjate llevar porque lo que hagas, seguramente tenga un resultado positivo. Cuando lo haces y obtienes la recompensa, te sientes más valioso y enérgico, con más confianza de tus habilidades y de tus aptitudes.

Pues bien, sé consciente de ello para poder aplicarlo en aquellos otros momentos en los que las cosas y situaciones no fluyen de igual manera.

Ser honesto contigo mismo

Una vez llegado hasta aquí, es importante ser honesto con nosotros mismos. Esto quiere decir ser autocríticos y objetivos, porque de lo contrario, nos irá mal.

Una cosa es tener confianza en uno mismo y otra cosa es ser un irracional. La autoconfianza (incluido el atrevimiento y la incertidumbre) supone hacer cosas que de antemano no sabemos el resultado, pero tenemos opciones de hacerlo bien.

La irracionalidad es hacer algo que de antemano ya sabes que no vas a poder conseguirlo.

Por ejemplo, si no tienes el carné de conducir y crees que no vas a ser capaz de sacártelo nunca, un buen ejercicio sería aplicar todo lo visto hasta ahora para mejorar la confianza que tienes y acabar sabiendo que sí eres capaz de hacerlo y finalmente conseguirlo.

Lo contrario sería coger un vehículo sin tener ni idea de conducir y circular con él solo, sin compañía, por un camino estrecho con rampa fuera de la circulación de vehículos y personas (sin entrar en detalles de legalidad o ilegalidad y sin poner en riesgo a nadie más).

Por tanto, es importante ser consciente tanto de nuestras fortalezas, aptitudes y habilidades, como de nuestras debilidades y carencias.

Esto no quiere decir, que lo que hoy en día es una debilidad o carencia, en un futuro no sea nuestra fortaleza o habilidad, pero para transformar esto, se requiere de esfuerzo, trabajo y constancia.

Cuando eres honesto contigo mismo, tus perspectivas son realistas y ante un fracaso o tropiezo, tu confianza no se ve mermada.

Pues estos son para mi los puntos y consejos más importantes. ¿Los aplicas? ¿Piensas que funcionan? ¿Cómo lo haces tú? Dame tu opinión a través de los comentarios.