La ilusión, ese factor revitalizante

Ilusión, factor revitalizante

Comienzo este post con una definición formal del término “ilusión”: “Esperanza, con o sin fundamento real, de lograr o de que suceda algo que se anhela o se persigue y cuya consecución parece especialmente atractiva”.

Otra posible definición es la de: “Sentimiento de alegría y satisfacción que produce la realización o la esperanza de conseguir algo que se desea intensamente”.

En definitiva, la ilusión es un factor muy importante para el día a día. Sin ilusión, sin ganas, el resultado de nuestro trabajo no será el esperado, no podremos lograr la excelencia porque no sentimos ninguna motivación para llegar hasta ella, por lo que no dedicaremos ni todo el tiempo ni todo el esfuerzo necesario que se necesita.

Pero cuando hacemos las cosas con pasión, cuando verdaderamente las sentimos, cuando nos encontramos realizados y orgullosos de lo que hacemos, llega la ilusión. La ilusión por querer ser mejores, por hacerlo lo mejor posible, por destacar honradamente, por impactar y atraer a más personas.

Es la ilusión la que te empuja cuando alguien te pone la zancadilla, cuando te dicen que esto no marcha, cuando te aconsejan dejarlo y que tires la toalla. Es la ilusión la que te hace seguir cuando otros la han perdido precisamente.

Esa llama que sigue viva y te guía, y te calienta cuando más lo necesitas.

Si verdaderamente tienes un sueño, que no te falte ilusión, ganas y motivación para perseguirlo y alcanzarlo.

Ilusión, factor revitalizante

Obvia lo demás y con cabeza y corazón emprende el camino, sin importar las piedras que pueda haber en él y los carteles que te inducen a no seguir por estar cortada la senda.

Recuerda, todos necesitamos de algo o alguien que nos ilusione, que nos dé esperanzas para seguir porque anhelamos algo que ansiamos.