Hazlo ahora, no lo pospongas

Hazlo ahora,no lo pospongas

A falta de media hora para irme de viaje, aquí me encuentro escribiendo este nuevo post.

Todos me están diciendo que lo dejara, que no pasa nada porque una semana no publique. Y es verdad, no va a pasar nada porque yo no hubiese publicado hoy o esta semana.

Pero a la misma vez, me pregunté que tampoco pasaba nada si sí que publicaba. Es verdad que voy apurado de tiempo, que podría estar relajándome o haciendo cualquier otra cosa en vez de escribir ahora mismo este post y tener que ir deprisa, bastante deprisa, haciendo incluso que me ponga nervioso y no pare de mirar el reloj, haciendo que me aturulle más y más, no me consiga concentrar y no me salgan las palabras ni las ideas, implicando que a su vez me ponga más nervioso y me despiste más…

Eh, ¡para!

Cuando me ha empezado a pasar esto, es cuando he reaccionado con rapidez y he dicho: esto es justo lo que no hay que hacer. Hay que controlar la situación y ser rápido controlando el tiempo.

He parado un instante, me he relajado y he empezado a pensar y me han surgido las ideas. De hecho, he pensado en escribir este post explicando qué me estaba pasando a mí y qué es lo que no funciona y hay que evitar y qué hacer para contrarestarlo.

Es decir, he conseguido sacar un nuevo artículo de una situación en la que consistía escribir un post. Curioso, ¿verdad?

Hazlo ahora,no lo pospongas

Constancia como virtud

Además de esto y siguiendo con los primeros párrafos, la constancia es una virtud y esta no viene sola, sino que hay que acompañarla. Podría haber hecho caso y no haber escrito nada, pero quería cumplir, cumplir conmigo mismo de publicar todas las semanas un artículo en mi blog como he hecho hasta la fecha desde que lo abrí.  Y así lo he hecho.

A veces, preferirás hacer otras cosas, pero es en ese mismo momento cuando tienes que ser constante y pensar en los objetivos y saber que la mejor manera de llegar a ellos es haciendo justamente lo que tienes que hacer (hazlo ahora, no lo pospongas).

Hazlo ahora

Efectivamente, cuando estés pensando que tienes que hacer algo y te entren dudas y digas, bueno, ya lo haré mañana… olvídate, ya que estás frenando el desarrollo natural de las cosas. Esto pasa con bastante frecuencia en el día a día de nuestra vida. Tenemos el arte de procrastinar y de posponer siempre todo, y el éxito no llega procrastinando.

Aplica éxito a conseguir mejorar tu salud reduciendo el peso que te sobra, a que la persona que te gusta te diga que sí, a lanzar una empresa, a disfrutar de la vida con fuerza e intensidad. Si en todas estas situaciones no te lanzas y empiezas desde ya, nada de esto ocurrirá.

Así que te recomiendo que empieces a ver si retrasas tus tareas, que analices si procrastinas o si directamente nunca haces las cosas en el momento que tienes que hacerlas. Si tu respuesta es sí, ya sabes la mía: #HazloAhora

… Y dicho esto, ahora sí me voy de viaje.