¿Compites contra ti o contra los demás?

compite-contra-ti

La competencia y competitividad es sana, hasta que pasa lo contrario. Y pasar de una competencia sana, buena y necesaria a una nociva y tóxica no cuesta mucho.

Pongamos un ejemplo: entiendo que independientemente de a lo que te dediques, tendrás una serie de personas como referentes por lo que bien que desarrollan su trabajo, ¿me equivoco?

Pues aquí de lo que se trata no es de competir contra estas personas y obsesionarte en tener la misma cantidad de seguidores que ellos en twitter o en instagram, tampoco ser tan popular o reconocido que ellos, más que nada porque ahí está la parte tóxica de la competitividad y esta no te lleva a ninguna parte. Entre otras cosas, porque no creo que te sirva de mucho tener más seguidores que ellos.

Establece objetivos

Ahora bien, lo que sí que tenemos que hacer es fijarnos objetivos (que aquí si que puede ser llegar a ganarnos la vida al igual que lo hacen estas personas que tenemos como referentes), bien sea de modelo, de profesor, de consejero, de artista, o de lo que sea. Este sí que podría ser un objetivo, pero claro, entiendo que es un objetivo difícil que implica tiempo (puede que años), e inversión en adquisición de conocimiento y práctica, tiempo de dedicación, de experiencia y mucha perseverancia, constancia, voluntad y ganas de hacer.

Esto es peligroso en cuanto que es muy fácil sucumbir y abandonar este objetivo marcado porque nos pueda resultar inalcanzable porque no divisamos la meta por más que pasa el tiempo.

Fracciona objetivos

Pues bien, mi recomendación es la siguiente: fracciona ese objetivo general en varios micro objetivos más fáciles de conseguir, tanto en distancia temporal como en nivel de dificultad, con la intención de que nos resulte más sencillo llegar a ellos y  cumplirlos. Cuando lo hagas, prémiate y estate feliz por haberlo conseguido. Ya estamos un paso más cerca de conseguir ese gran objetivo final.

Cuando vas alcanzando más y más de estos objetivos, más confías en ti, más sensación de que vas por el buen camino tienes, más fácil te resulta conseguir otro objetivo, y más motivado estás.  Esta parte está ligada al mundo del coaching, y está comprobado que cuando te sientes confiado en ti mismo, lo que haces tiene un resultado mejor, lo que sirve para sentirte más motivado aún y con más confianza para volver a hacer otra cosa sabiendo que lo harás bien, estableciéndose de esta forma un círculo positivo.

Llegará un momento en que llegues a la meta y alcances ese gran objetivo que te habías fijado, pero después de haber pasado por varias mini metas.

Si te has dado cuenta, es ahí, en esas mini metas donde verdaderamente estás compitiendo contra ti, y no contra los demás. Esta es la parte más interesante, cuando la lucha se produce contra uno mismo para bien, para mejorar, tanto como persona como profesional. Competir contra otros en muchos casos está vacía la cosa, pero cuando compites contigo mismo es cuando conoces los límites (tus límites), y cuando creces y mejoras, además de que te haces a ti, te modelas.

compite-contra-ti

¿Y tú, contra quién compites?