¿Eres un experto?

¿experto?Es curioso ver la gran importancia que tienen. Si miras, por todas partes aparecen expertos. En las finanzas, en la economía, en el marketing, en la gastronomía, deporte, arte, etc.

Personas que se les ha otorgado la insignia de experto en algo y ya por eso hacemos todo lo que nos comunica, incluso sin comprobar si lo que dice realmente es así. A veces, llevan a sus espaldas más errores que aciertos, pero eso no importa, porque son expertos.

Pero, ¿un experto se equivoca? Claro que se equivoca, pero parece ser que eso da igual, porque solo escuchamos lo que nos interesa oír.

De hecho, hasta existen expertos que hablan de cómo vivir. ¿Enserio? Olvídate de ellos y vive tu propia vida de la mejor manera posible.

Equivócate y aprende de tus errores para después hacerlo bien y así habrás conseguido superar el reto con el mejor aprendizaje posible.

Está bien guiarnos de gente que tiene una gran experiencia en un campo o sector, pero eso tiene que ser, solo una guía o un referente pero no un héroe al que imitar en su plenitud pues no vivirás tu vida, sino la de otro y no estarás lleno nunca.

Cuando hablamos de alguien experto, ensalzamos sus virtudes pero cuando nos referimos a otra persona no tan prestigiosa mencionamos sus defectos.

Esto hay que conseguir cambiarlo, porque ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.

Concede oportunidades y sobre todo, créalas tú. No necesitas ser un experto para confiar en ti mismo, en tu trabajo, en lo bien que lo haces y en tus habilidades.

Y que no se te olvide, fallar es válido, porque es señal de que lo has intentado y lo has hecho a tu manera. Aprenderás de ello.

Así que no necesitas a nadie que te diga lo que tienes que hacer ni si eres bueno o malo. Júzgate a ti mismo y demuéstralo.

No te creas un experto ni actúes como tal. Sé natural y si te equivocas, admítelo, te hace más humano.

Y tú, ¿Qué opinas de los expertos?